Bienvenidos

20240505

Compartiendo mi lectura.


Abrojos y decisiones.

No sé cómo se llaman en el país desde el que me estás leyendo, pero esta planta es muy común en la zona en la que residimos actualmente. 
 

En esta sección, compartiendo mi lectura, te preguntarás qué tienen que ver los abrojos con las decisiones.

Catalina Von Bora, más conocida como Catalina Lutero me ha enseñado que, a veces, un simple abrojo que parece totalmente sin valor, puede darnos una lección de vida.

Corría el año 1521. Martín Lutero ya había sido excomulgado por la dieta de Worms. Ninguno de los dos imagina que ańos después serán esposos. 

Cati Von Bora aún es una monja de claustro, su único mundo conocido desde los 5 años cuando su padre la abandonara en el monasterio de Nimbschen en el Sacro Imperio Romano Germánico. 

Fraulein Catalina estaba luchando en su interior. La idea de la justificación solamente por fe, daba vueltas sin cesar en su mente. Pero también pensaba en las consecuencias de abrazar esos pensamientos. Estaría condenada a la soledad, al destierro, al repudio social y familiar?

Escuchemos sus palabras, imaginemos a Cati trabajando en el huerto. "... Mi mente está agitada por la situación en la que me encuentro. Cuando hago una pausa del trabajo, y miro mi ropa, veo que los abrojos espinosos de las malezas se prenden de mi falda. Los cado mientras medito en un pasaje de la Escritura que leí el día anterior..."

Ella había leído el texto de San Juan 15.5 (te invito a que abras tu Biblia y como Cati, lo leas por tus ojos).

Los abrojos que se fijaron en sus vestimentas le hicieron pensar y decidir, no por aceptar las palabras de Martín Lutero sino por creer en la Palabra del Dios viviente. Los abrojos mudos provocaron la reflexiòn en Cati, como la provocan hoy en mi.

Seré yo como un abrojo firme y decidido? Me aferro como ellos a la Palabra de vida eterna?

Te dejo el. desafío amigo/a lector/a.